El alcohol, mas duro con las mujeres

Es impresionante el incremento en el consumo de alcohol en México:  en los últimos treinta años ha crecido en un 73.5% el consumo por mexicano, situándonos en un deshonroso tercer lugar entre 40 economías, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos  (OCDE), sólo por debajo de Brasil y de China.   En nuestro país viven al menos 36 millones de alcohólicos, seis de ellos catalogados como crónicos.   Cifras del Consejo Nacional Contra las Adicciones indican que el alcohol está directamente relacionado con cinco de las diez causas de mortalidad general en el país.
El alcoholismo alcanzó a las mujeres: una de cada 100 sufre la adicción. No hace mucho se prohibía que la mujer fumara o bebiera, y no hablemos del estigma social en contra de la mujer alcohólica. Hoy en día, las mujeres podemos acudir a un bar, a la cantina, al antro y  consumir alcohol.  Sin embargo,  ¿hasta dónde el alcohol está controlando a la mujer?
El número de mujeres alcohólicas crece cada día en México,  sociedad  más tolerante con el hombre que con la mujer adicta.  Ellas viven su enfermedad en medio del rechazo social, secuelas físicas irreversibles, sentimientos de culpa y el abandono de su familia o pareja.   Prueba de lo anterior es que el índice de divorcios entre parejas cuya mujer es alcohólica es mucho mayor que en los casos en que el enfermo es el varón.
De acuerdo con especialistas, mientras que el 19 % de los hombres alcohólicos fueron abandonados por sus parejas y están divorciados, en el caso de las mujeres esta cifra aumenta al 33 %.  Además de los factores psicológicos y sociales, la mujer alcohólica tiene una mayor propensión a desarrollar enfermedades colaterales a su dependencia, como cáncer de mama, cirrosis hepática,  depresión y muerte prematura.
Y qué decir de nuestras adolescentes que en pocos años se convertirán en mujeres.   Legalmente prohibido y socialmente permitido, el consumo del alcohol en adolescentes es cada vez más problemático, y de manera preocupante, el índice de mujeres se incrementa. Según la Encuesta Nacional de Salud en Escolares 2008, el porcentaje de estudiantes mujeres mayores de 10 años que ingieren bebidas alcohólicas es de 14.8%, cifra que resalta porque es muy similar a las de los muchachos, que es de 15.3%.
El alcoholismo es una enfermedad multifactorial y que se puede salir de control justamente porque no tiene un origen específico: puede ser algo genético, o bien aprendido de la familia o de los amigos.
La mujer se refugia en el consumo del alcohol frente a diversas problemáticas tales como: necesidad de aliviar la ansiedad, conflicto en relaciones interpersonales, depresión, baja autoestima, facilidad para conseguir el alcohol,   necesidad de sentirse aceptada, o bien, por haber sido violentada o maltratada ya sea física o psicológicamente.
El alcohol es un ansiolítico de venta al por mayor y a cualquier hora del día;  es un depresor del sistema nervioso que afecta la capacidad de juicio y deprime los sistemas inhibitorios de la persona modificando su conducta.  Está  comprobado científicamente que las mujeres biológicamente tenemos menos tolerancia al alcohol.
¿Quieres saber por qué?   Al consumir una bebida alcohólica, a los 30 o 45 minutos se alcanza la máxima concentración en la sangre, y lentamente va disminuyendo:  un 10% se elimina en forma natural y el 90% restante será metabolizado por el hígado por medio de unas sustancias químicas conocidas como enzimas.  Las mujeres absorbemos más rápidamente el alcohol, tenemos menor cantidad de enzimas por lo que la tolerancia disminuye.    Si un hombre consume una copa de alcohol, éste la procesa en una hora, mientras que la mujer tardará alrededor de hora y media o más en metabolizarla.
Los síntomas de una mujer alcohólica son muy diferentes a los que puede manifestar un hombre:

  • La mujer oculta que bebe para sentirse mejor,  esconde las bebidas en su casa  u oficina.
  • Tiene sentimientos de culpa
  • Desarrolla dependencia hacia otras personas
  • Temen estar solas
  • Tienen problemas personales y emocionales con la pareja
  • ansiedad, sudoración, nerviosismo y dolores de cabeza

Lo anterior, presenta una vida oscura.   Las mujeres de hoy ejercemos  sin duda alguna roles sociales que pueden complicarse: madre, esposa, amiga, trabajadora, estudiante, hija, entre otros, que nos hace vivir cada día en un constante estrés, y parecería que una de los escapes está siendo el alcohol, que no es otra cosa que una puerta falsa que  no nos lleva a ningún lugar.
Si has optado por esta puerta falsa o conoces a alguna mujer que lo está haciendo, no hay que perder un minuto para pedir ayuda y salir de ella cuanto antes.   Recuerda:   ¡el alcohol es más duro con la mujer!

Y tú, ¿qué opinas?

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